Hay personas que ponen muchos peros


El taller del asesino eléctrico

Taller de la avenida Córdoba, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Homófonos: ¿tenía o tenia?

Tenía es una forma conjugada (primera o tercera persona del singular, pretérito imperfecto del modo indicativo) del verbo tener.
«Antes de amarte, amor, nada era mío,
vacilé por las calles y las cosas, 
nada contaba ni tenía nombre, 
el mundo era del aire que esperaba.»
(Primera estrofa del soneto XXV, de Pablo Neruda

Tenia es un sustantivo que significa 'gusano que, en el estado adulto, vive parásito en el intestino de otro animal, al cual se fija mediante ventosas o ganchos que tiene en su parte anterior', también llamado lombriz solitaria.




Fuentes
Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Conjugación de tener. Recuperado de http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=MzNJDzVaXVcRjF4tlkxT
Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Tenia. Recuperado de http://lema.rae.es/drae/?val=tenia
Wikipedia. Tenia. Recuperado de http://es.wikipedia.org/wiki/Taenia

Comé rápido o te «comenazo»

Error en el botón «Comenzar» en un microondas Philco, modelo MPD8120

Homófonos: ¿lívido, líbido o libido?

Lívido es un adjetivo que significa tanto 'amoratado', como 'inmensamente pálido'.
«—Bueno; esto se pone feo —murmuró entonces, mirando su pie lívido y ya con lustre gangrenoso».
(Quiroga, Horacio, «A la deriva»)

Libido es un sustantivo que significa 'deseo sexual'.
«Leyó un artículo que daba consejos para aumentar la libido».
Líbido no existe.

Fuentes
Fundéu. Libido, no líbido. Recuperado de http://www.fundeu.es/recomendaciones-L-libido-no-libido-1477.html
Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Lívido. Recuperado de http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=oGElzloCdDXX28IcP0Ke
Real Academia Española. Diccionario de la lengua española. Lívido. Recuperado de http://lema.rae.es/drae/?val=libido
Real Academia Española. Diccionario panhispánico de dudas. Libido. Recuperado de http://lema.rae.es/dpd/?key=libido
Real Academia Española. Diccionario panhispánico de dudas. Lívido. Recuperado de http://lema.rae.es/dpd/?key=livido

Homófonos: ¿especias o especies?


Hoy escuché un simpático diálogo entre tres adolescentes que hablaban en una esquina.

—¿En serio te da clases de apoyo? —le preguntó uno a la mujer del grupo.
—Sí.
—¿Él te da clases de apoyo? ¿Y te cobra?
—Ah, claro... ¡Le paga con especias! —acotó el otro joven y todos rieron.

¿Por qué es simpático? Porque el joven de la broma sufrió una confusión de homófonos.


Especia es una sustancia vegetal aromática que sirve de condimento. Por ejemplo: la pimienta, el azafrán, el comino, el clavo de olor, la nuez moscada.



Especie es un conjunto de cosas semejantes entre sí por tener uno o varios caracteres comunes. La locución adverbial «en especie» significa en frutos o en géneros, no en dinero, y con frecuencia se usa en contextos coloquiales para sugerir pagos con favores sexuales.

Fuentes
Real Academia Española, Diccionario Panhispánico de Dudas
Fundación del Español Urgente, Vademécum: Diccionario de Dudas del Español

Consultorio: ¿Es correcto el verbo «accesar»?


Los hablantes de varios países de Hispanoamérica —México, por ejemplo— utilizan el verbo «accesar» con el significado de 'acceder' o 'entrar'. Si bien es un uso bastante difundido, se trata de un anglicismo, proveniente del verbo to access, que es conveniente evitar.

Fuentes
Real Academia Española, Diccionario Panhispánico de Dudas.
Fundación del Español Urgente, Vademécum: Diccionario de Dudas del Español.

Gracias por enviar tu consulta, Claudia González.

El fin de los niños envueltos

Llegó el fin de los niños envueltos. Ahora no los envuelven, los tejen.

Fotografía tomada el 31 de agosto de 2012

Discriminación humana y floral



Los meses se escriben con minúscula inicial


Imagen digital: la clave está en releer antes de publicar


Hoy en día se está hablando mucho de imagen digital, es decir, de la imagen que proyectan las marcas por medio de las redes sociales, blogs y páginas web. Lo bueno es que cada vez se toma más conciencia de que todo lo que se hace en la red en nombre de una marca contribuye a que esa imagen sea positiva o negativa: desde las fotografías que se publican, las campañas, los sorteos, el tono y la pertinencia de los comentarios y la velocidad de respuesta hasta, claro, la ortografía (buena o mala) de los textos que se escriben.

Por eso, una lectura detenida antes de publicar un texto en internet es la clave para evitar el papelón de que se escapen errores fruto del descuido o del apuro, como en el ejemplo de la foto. Tan simple y efectivo como eso.

Releo, luego publico.

Un giro de... ¿cuántos grados?



Para expresar un cambio drástico, lo correcto es decir «dio un giro de ciento ochenta grados» y no «dio un giro de trescientos sesenta grados». En este último caso, no habría tal cambio porque el punto de partida y el de llegada coinciden; por eso, es incorrecto.

¿Cuánto mide una «legua española»?



El valor del error

El hombre bicentenario, película de 1999, dirigida por Chris Columbus y basada en un cuento de Isaac Asimov, tiene como tema central la humanidad, qué vuelve humano a un ser humano, y lo desarrolla de una manera sensible y profunda. El personaje principal es Andrew, un robot que desea convertirse en un hombre, un humano, y en su camino se encuentra con Portia, de quien se enamora.

En uno de los diálogos de la película, Portia y Andrew hablan sobre el error y su importancia en la vida humana. Me parece importante compartirlo en este espacio en el que tanto hablo de las erratas para recordarme y recordarles que no seríamos humanos sin ellas.

—¡Toma riesgos, comete errores! —grita Portia.
—¿Errores? —pregunta Andrew.
—¡Sí! A veces es importante no ser perfecto, ¿sí? Es importante el error.
—¿El error?
—Sí.
—¿Por qué? ...Ah, sí: para aprender de tus errores.
—¡No, para cometerlos!, para saber qué es cierto y qué no, para saber lo que sientes. Los seres humanos son muy complicados, Andrew.
—Concuerdo contigo.




Frases: errores ortográficos y gramaticales

«For most people, rightly or wrongly, spelling and grammatical errors in your [Linkedin] profile are going to make people think that you’re either stupid or careless. Or both».

«Los errores ortográficos y gramaticales de su perfil [de Linkedin] harán que muchas personas piensen, con razón o sin ella, que usted es o un estúpido o un descuidado. O ambos». 
Geoffrey James

El enigma del divorcio y el amor romantizado

En un texto mexicano que estuve corrigiendo estos días, encontré la siguiente oración:
«Los divorcios son una prueba del amor romantizado».
En un primer momento, pensé que el adjetivo debía ser «romántico», pero no parecía cuadrar con el contexto.

Entonces busqué el adjetivo en el Diccionario de la lengua española, en el  Diccionario breve de mexicanismos y en el Diccionario del español de México, pero nada.

Pensé, finalmente, que era un extranjerismo. La variante de español de México tiene una fuerte influencia del inglés. Busqué «romanticize» en Wordreference y esta vez sí encontré el verbo, que quiere decir 'idealizar'. En consecuencia, «romantizado» es «idealizado».

Así la oración corregida resultó de esta manera:
«Los divorcios son una prueba del amor idealizado».


Los 10 mandamientos del corrector de estilo, según Leroy Gutiérrez Williams

1. No desearás ser el autor del texto.
2. No cambiarás el sentido del texto.
3. No corregirás lo que está bien.
4. No sustituirás palabras en vano.
5. No darás nada por supuesto.
6. No creerás que lo sabes todo.
7. Consultarás diccionarios y libros de referencia (y Google).
8. Dejarás en el texto marcas entendibles.
9. Elaborarás una hoja de estilo.
10. Consultarás cualquier duda con el editor.

Fuente: http://sobredicion.wordpress.com/2006/06/07/los-diez-mandamientos-del-corrector-de-estilo/

Homófonos, con hache de humor

Hace un par de años, Daniel R. G., un adolescente muy talentoso y ocurrente a quien le daba clases particulares de Lengua y Literatura, escribió las siguientes oraciones con homófonos y homónimos. Todas tienen el humor y la frescura que lo caracterizaban y me parece justo, dado que en su momento me autorizó a copiarlas, difundirlas entre mis lectores y colegas, quienes sabrán valorarlas tanto como yo.

El bello de mi esposo me compró una máquina para depilarme el vello.
Se pone la bota de la suerte para cuando su hija vota.
Mejor me callo para que me puedan hacer masajes para el dolor de callo.
El asta de la bandera de mi escuela llega hasta el cielo.

Desvinculación del Instituto Mallea

Les informo mi reciente desvinculación del Instituto Superior de Letras Eduardo Mallea, del que egresé como correctora literaria.


[Edición posterior]

Esta entrada enlazaba a un blog que eliminé hace un tiempo, por lo que el enlace estaba roto. Como he recibido infinidad de consultas sobre el instituto y mi experiencia allí, he decidido hacer un breve comentario por aquí. Quien necesite más detalles puede escribirme.


Mi experiencia como alumna en el Instituto Mallea fue muy buena. La formación que me dio me abrió varias puertas: desde hace muchos años me dedico a la corrección profesional. Sin embargo, mi experiencia como docente fue pésima y me desilusionó por completo. Me hizo verlo de otra manera.
Me ofrecieron un puesto (dictar un taller literario y una materia de primer año de la carrera), que resultó ser en negro. No estuvieron dispuestos ni siquiera a firmar un contrato por tres meses. Me dijeron que ellos eran como «una gran familia». Yo pedí una y otra vez estar en blanco, en planta o con un contrato: entonces me desvincularon, y por teléfono. El secretario académico, Gonzalo Lemme, me trató como si la delincuente fuera yo. Él y la directora, Lina Mundet de Lemme, me decían que alguien me llenaba la cabeza y que por eso pedía un contrato. Con el tiempo, me enteré de que no me pasó solo a mí, sino a diferentes profesores y pasa desde hace muchos años.
Estoy segura de que esto no habrá cambiado porque los directivos siguen siendo los mismos. Por eso, antes de cursar, aunque sea a distancia, es bueno que estés al tanto de la situación de la mayoría de los docentes: están en negro, sin obra social, sin seguro de vida, sin aportes jubilatorios y, si el instituto decide despedirlos, sin indemnización.

Adolescentes que adolecen de faltas de ortografía

Esta vez no me voy a referir al bajo nivel que tienen, en general, los textos de un adolescente tipo de la Argentina, sino a la página del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que omitió una ese donde no debía.



Gracias, Gretel, por la contribución.

Redacción aplicada al email marketing, por Ricardo Palmieri

El miércoles 7 de marzo, Ricardo Palmieri, autor de En pocas palabras, dictó el webinario «Redacción aplicada al Email Marketing» en Doppler Academy.

Aquí difundo la presentación.

La «publicida» o en casa de herrero, cuchillo de palo

La imagen que sigue es una captura de pantalla. Corresponde a la página web de una consultora de marketing directo que dicta un minicurso de redacción. Una lástima; el error no solo está en este contexto (en el que no es lógico esperar un error de redacción, del tipo que sea), sino que ha quedado a la vista, iluminado por los reflectores del título.

Seis citas sobre el estilo

1
«La propiedad estilística de un texto se basa en la afinidad de su estilo con la norma estilística del género al cual se adscribe, y la norma estilística de un género puede definirse a partir de las construcciones lingüísticas de uso más frecuente en el género en cuestión».

Gómez Guinovart, X. (2003). Recursos de ayuda a la edición. En María Antonia Martí Antonín (coord.), Tecnologías del lenguaje. Barcelona: Editorial UOC.
Disponible en internet (solo con vista parcial).



2
«Existen aún otras dimensiones de la descripción del discurso. En primer lugar quizá deseemos describir el estilo de un discurso. Las descripciones estilísticas se sitúan, por lo general, en los límites de la lingüística, aun cuando presupongan estructuras lingüísticas del discurso. A diferencia de las restantes propiedades, ya brevemente presentadas, el estilo no es simplemente un nivel distinto, sino una dimensión que atraviesa diferentes niveles. El estilo es el resultado de las elecciones que el hablante realiza entre las variaciones opcionales de las formas del discurso que pueden utilizarse para expresar más o menos el mismo significado (o denotar el mismo referente). El hecho de decir "médico" en lugar de "doctor", por ejemplo, es un elemento del estilo del léxico. Podemos también variar nuestra pronunciación, y esto puede producir en la conversación un estilo fonológico específico. Y, finalmente, más o menos el mismo significado puede expresarse en oraciones que tengan diferentes estructuras sintácticas. No obstante, la variación del estilo no es simplemente libre o arbitraria. Por el contrario, el estilo es una indicación principal del rol del contexto. Puede referirse a factores personales o sociales del contexto de la comunicación, como la impaciencia de dos hablantes o la familiaridad entre el hablante y el oyente. Así, situaciones sociales específicas, como el desarrollo de una clase en el aula o de un juicio en el juzgado, pueden exigir una nómina específica de opciones léxicas o sintácticas por parte de los que participan en el habla. El discurso de la noticia debe también formularse en un estilo específico, formal, el estilo característico de los medios impresos. De ahí que el estilo sea la huella del contexto en el texto. Esta huella consiste en las limitaciones sobre las variaciones posibles en la formulación».

Van Dijk, T. (1990). La noticia como discurso (pp. 49-50). Barcelona: Paidós.
Disponible en internet.



3
«Estilo o elocución es la manera de expresar las frases gramaticales de un idioma para expresar sus ideas y sus sentimientos. (...) Estilo viene de la palabra griega stilon y de la latina stylum. Los antiguos, antes de la invención de los papiros y pergaminos, escribían en tablillas cubiertas de cera, por medio de un punzón generalmente de fierro. Este punzón se llamaba stylum, estilo».

Tarnassi, P. (1938). Cuadros sinópticos de literatura (pp. 16-17). Buenos Aires: Imprenta López.


4
«Style is a matter of convention and consensus, and the guidance offered here does not describe the only correct way to write. Our primary aim is to help Microsoft writers and editors maintain consistency within and across products. MSTP is not a set of rules, but a set of guidelines that have been discussed and reviewed by experienced writers and editors across the company. These guidelines represent their expertise and opinions of what best serves Microsoft and its customers. If you do not work for Microsoft, we hope the decisions we have made will lighten the load of decisions you have to make in your workplace, but we do not presume to say that a different approach would be wrong. It just would not be Microsoft style».

Microsoft Corporation (2004). Microsoft Manual of Style for Technical Publications (p. XIX). Washington D. C.: Microsoft Corporation Editorial.


5
«El Congreso de Indiana de 1958 entendía por estilo el uso de distintos modos elocutivos, por lo que pudo incluir en su programa un estudio como el de Roger Brown y Albert Gilman "The Pronouns of Power and Solidarity"; Brown y Gilman, efectivamente, se expresaban así:
Different styles are differente ways of "doing the same thing".
Este concepto de estilo como selección o elección lingüística incluye a su vez —creemos— tanto lo que se ha llamado estilística de la lengua como la estilística del habla.
 

(...)

El estilo —decíamos— se produce por una particular modalidad de composición y elocutiva».

Abad, F. (1981). La «Poética» de Roman Jakobson (pp. 13-14, 17). En Jakobson, R. Lingüística y poética. Madrid: Cátedra. 


6 
«Se llama estilo al conjunto de elecciones que ha hecho el autor entre las formas de expresión que tenía disponibles. Estas elecciones expresivas dependen siempre del tipo de texto y su función social, por lo cual podemos considerar que el estilo de un texto es un aspecto del género al que pertenece ese texto. Por ejemplo: el género de las noticias periodísticas exige cierto tipo de elecciones estilísticas y no otras. La noticia debe ser objetiva y concisa, no podrá contener figuras poéticas, no admitirá un vocabulario familiar, etc.».

Reyes, G. (1999). Cómo escribir bien en español. Madrid: Arco Libros.
Disponible en internet.

69 maneras de decir «prostituta» según el Diccionario de la lengua española


araña
bagasa
bordiona
buscona
cantonera
capulina
cellenca
chai
chingada
cotorrera
cuero
enamorada
esquinera
fletera
fulana
furcia
gabasa
gamberra
golfa
gorrona
guaricandilla
güila
hetaira
hurgamandera
iza
jalona
jinetera
lagarta
lagartón
loca
lumia
madama
magalla
maraca
marca
meretriz
mondaria
mozcorra
mundaria
pecadora
pécora
pedorra
pelada
pelandusca
peliforra
pelleja
pelota
penco
pendanga
pendón
perdida
perendeca
perra
pilla
pípila
piruja
pobreta
polilla
pupila
puta
taxi
tía
tusona
uta
yira
zángana
zorra
zorrón
zumbadora


Importante: Para denunciar delitos de trata de personas en la República Argentina, por favor, hacé clic aquí.

Problemas de lingüística general, de Emile Benveniste

Intruso (y ladrón de tildes, pronombres y preposiciones...)

Zócalo de CrónicaTV fotografiado hoy a las 6.19
El zócalo de Crónica TV resulta confuso por tres motivos:
  1. Falta un tilde (es «intrusó»), que convierte un sustantivo en un verbo. Dimensión notacional.
  2. Falta un pronombre (es «se intrusó» porque el verbo «intrusarse» es pronominal). Dimensión morfológica.
  3. Falta una preposición («en»), que convierte un objeto directo («club») en complemento circunstancial de lugar. Dimensión sintáctica.

¡Qué difícil es hablar el español!



Desde ayer, circula el enlace a este video en Twitter. Me llamó la atención que todos los interesados en el español lo publicaran. Hoy pude ver de qué venía la cosa. ¿No es genial?

Si quieren leer la letra, hagan clic aquí.

¿Lobizón o lobisón?

Consulta que envié al Departamento de Español al Día de la Real Academia Española (RAE):
En el Diccionario de la Real Academia Española, figura «lobisón» (hombre lobo) y no «lobizón». Una consulta a Google arroja 73800 resultados para la primera grafía y 530000 para la segunda. ¿Uso extendido o error masivo?

Respuesta de la RAE:
En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información: La grafía etimológica de esta voz es con -s-, lobisón, pues procede del portugués lobishome 'hombre lobo'. No obstante, la variante con -z- (en la que los hablantes reinterpretan la terminación como un sufijo) está ampliamente documentada, y ya la recogen los mismos diccionarios americanos que traen también lobisón. Téngase en cuenta que la voz está en uso en zonas de seseo, por lo que no existe diferenciación en la forma de pronunciar ambas voces, lo que facilita la existencia de la doble grafía.
Reciba un cordial saludo.

__________
Departamento de «Español al día»
Real Academia Española

La Real Academia Española admite que es un uso ampliamente documentado. Por eso, es posible aceptar «lobizón» en textos de español americano.

La lluvia y sus nombres en español




aguacero. Lluvia repentina, abundante, impetuosa y de poca duración.
aguacha. Ar. Llovizna fría.
agualotal. Hond. Lluvia muy copiosa que hace charcos.
aguanieve. Lluvia mezclada con nieve.
aguarrada. Lluvia ligera y de corta duración.
algarazo. Arg. y Guad. Lluvia de duración corta y de intensidad regular.
bajareque. Pan. Llovizna menuda que cae en sitios altos.
baldazo. Chaparrón (‖ lluvia recia).
cabañuelas.  pl. Ven. Lluvia ligera que cae durante los primeros meses del año.
calabobos. Llovizna pertinaz.
cernidillo. Lluvia muy menuda.
chaparrada. Chaparrón (‖ lluvia recia).
chaparrazo. Chaparrón (‖ lluvia recia).
chaparrón. Lluvia recia de corta duración.
chapetón. Chaparrón (‖ lluvia recia).
chinchín Cuba. Llovizna persistente
chirapa. Perú. Lluvia con sol.
chirimiri. Burg. y Nav. Llovizna, calabobos.
chubasco. Chaparrón o aguacero con mucho viento.
chupa. Chaparrón (‖ lluvia recia).
diluvio. Lluvia muy copiosa.
garúa. Am. Llovizna.
invierno. Ven. Aguacero (‖ lluvia repentina).
llovedera. Cuba, El Salv. y Méx. Lluvia persistente.
llovida. Méx. Lluvia.
llovizna. Lluvia menuda que cae blandamente.
matapolvo. Lluvia o riego tan pasajero y menudo que apenas baña la superficie del suelo.
norte. Ven. Lluvia pasajera que cae de noviembre a enero, ya pasada la estación lluviosa.
rocío. Lluvia corta y pasajera.
tromba. Chaparrón intenso, repentino y muy violento.
turbión. Aguacero con viento fuerte, que viene repentinamente y dura poco.

Lamentable aviso de una ¿correctora? en un portal de empleo

Aviso leído en el portal de empleo Computrabajo.com:
«Correctora literaria. Busco un empleo en el cual pueda desarrollar mis habilidades. Puede ser de correctora o de cajera en el cual cuento con mas de ocho años de experiencia. Asi mismo, poseo experiencia como vendedora de calzados e indumentaria deportiva».
Como correctora literaria, es buena cajera.

¿Consciencia o conciencia?


Tanto «consciencia» como «conciencia» están registradas en el Diccionario de la Real Academia Española.

También existen los verbos derivados «concientizar» y «concienciar» y los sustantivos «concientización» y «autoconsciencia» (pero no «autoconciencia»).

Consultorio: ¿Cuál es es superlativo de «pobre»?

Gretel, lectora fiel de Con letra clara, nos acerca esta consulta.
Busqué «paupérrimo» en el diccionario y me encontré con que es el superlativo de «pobre». ¿«Pobrísimo» no existe?
Existen ambos términos. El superlativo culto de «pobre» es paupérrimo, pero es más popular «pobrísimo».

Hay en el Diccionario de la Real Academia Española diez superlativos (todos derivados de un adjetivo que contiene r en su última sílaba) formados con el sufijo -érrimo / -errima.

Adjetivo Superlativo
acre acérrimo
áspera aspérrima (menos usado que asperísima)
célebre celebérrimo
íntegro integérrimo (junto a integrísimo)
libre libérrima
mísero misérrimo
negra nigérrima (menos usado que negrísima)
pobre paupérrimo (menos usado hoy que pobrísimo)
pulcro pulquérrimo (de escaso uso, junto a pulcrísimo)
salubre salubérrima

Y, para terminar, un caso curioso: existe el superlativo «ubérrimo», heredado directamente del latín, esto es, que no derivó de un adjetivo del español.

¿Diabetes o diabetis?


Para referirnos a una enfermedad metabólica caracterizada por eliminación excesiva de orina, adelgazamiento, sed intensa y otros trastornos generales, la palabra correcta es «diabetes». La palabra «diabetis» es incorrecta.

La palabra «diabetes» deriva del latín medieval diabētes y fue incluida por primera vez en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) en 1732. Se trata de una palabra muy curiosa porque es una de las cuatro de todo el Diccionario que terminan en -etes, junto a lanzacohetes, peteretes y taraletes.

Pero ¿por qué tantas personas utilizan «diabetis» en su lugar? Por influjo del sufijo -itis, que significa 'inflamación' y está presente en 86 términos que recoge el DRAE (por ejemplo: otitis, sinusitis, apendicitis, meningitis). Los hablantes cambian -etes por -etis (cercano en pronunciación al sufijo -itis) para designar, por extensión, una dolencia o enfermedad; pero se equivocan.

Nota: Artículo corregido gracias a la valiosa colaboración de Martita.

Sugerencia enviada a la Real Academia Española sobre la palabra «repulgue»

Estimados:

La propuesta que presento es que se incluya en el DRAE el sustantivo masculino «repulgue», usado con mucha frecuencia en la Argentina y Uruguay para referirse al cierre de la masa de una empanada o tarta. Se superpone con el uso de «repulgo», pero considero que es un uso local, no un error.

«Colocar una cucharada de relleno sobre cada tapita. Doblarlas al medio y cerrar con un repulgue» (Clarín [Argentina], 25.1.2012)
«Cerrar con repulgue, pinchar la superficie con un tenedor y pintar con huevo batido» (Montevideo COMM [Uruguay], sin datos de fecha)
«Cerrarlas uniéndolas hacia arriba con un repulgue» (Gran libro de la Cocina Argentina [Argentina], 1985)
«Pintar bien los bordes con la clara sobrante, doblar apretando bien los bordes, formar el repulgue» (Chola Ferrer, Así cocina Chola Ferrer [Argentina], 1975)
La palabra respeta las normas de formación de palabras en español ya que «repulgar» es un verbo de primera conjugación, al que se le ha agregado el sufijo átono -e, como en el caso de otras palabras aceptadas como apunte, arranque, cierre; debe; combate, debate.

Cordialmente.

Verónica Andrea Ruscio
VR Servicios de Escritura
http://vrserviciosdeescritura.blogspot.com

¿«Private practice» es «práctica privada»?

La expresión inglesa «private practice» puede traducirse como «práctica privada», pero también, en textos de tema médico o jurídico, como «consultorio privado» o «bufete privado».

Falsos amigos: spring water, agua de primavera

La expresión inglesa «spring water» no debe traducirse en español como «agua de primavera», sino como «agua de manantial» o «agua mineral».

Homófonos: ¿achís o hachís?

Achís es una onomatopeya que se utiliza para imitar el estornudo y, a veces, para designarlo. Encontramos un ejemplo en la letra de la canción El payaso Plimplín o Plin Plin:

El payaso Plimplín
se pinchó la nariz
y con un estornudo
hizo fuerte achís.


Hachís es un estupefaciente obtenido de la resina del cáñamo índico, previamente desecado.

Consultorio: ¿censar o sensar?

Un lector me hizo llegar la siguiente consulta.
En este caso, ¿es correcto «sensar» o «censar»?
«Se trata de sensar directamente la humedad».
El contexto de la frase es reducido, pero entiendo que el verbo empleado («sensar») significa 'medir una condición'. La condición en este caso es la humedad.

En español, existen los sustantivos «sensor» y «censor», homófonos sobre los que ya hemos hablado en este espacio. Sin embargo, si buscamos en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), no encontramos un verbo asociado a cada sustantivo. Sí está registrado «censar», pero «sensar», que sería el más adecuado en este contexto, no.

Que un verbo no figure en el diccionario no significa que no exista. Hay palabras que se usan localmente (en una provincia, en una localidad, en una ciudad en particular), pero no están recogidas aún en el DRAE.

En casos como este, entonces, hay que evaluar el público del texto que se escribe o corrige. Si se trata de una palabra cuyo uso comparten tanto el emisor como el receptor del texto, es posible conservarla. El riesgo, hay que decirlo, es que algunos lectores pueden no entender qué significa la palabra o, en el peor de los casos, pueden pensar que se trata de un error.

La otra solución es buscar un reemplazo, una expresión equivalente. Por ejemplo: «sensar», «medir», «registrar», «detectar».

¿Gabetero o gavetero?

Para referirse a un mueble que tiene gavetas, es decir, cajones corredizos, escriba «gavetero» y no «gabetero». Probablemente, este error ocurre por influencia de la voz «gabinete».
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