Consultorio: ¿acarar, encarar o encarecer?

Hace poco encontré en un texto el verbo "acarar" con el significado de 'hacer más caro algo'. Lo busqué en el diccionario, puesto que no conocía el verbo, y encontré que estaba mal usado. Así surgió este artículo sobre el siguiente grupo de verbos muy parecidos entre sí.

Acarar es 'poner cara a cara'. Es sinónimo de carear y encarar.

Encarar es 'hacer frente a un problema o dificultad'; dicho de una persona, es 'ponerse cara a cara, enfrente y cerca de otra' y, dicho de personas y animales, es 'colocarse frente a otro en actitud violenta, agresiva'. Por ejemplo: Luciano lo encaró a Osvaldo por haber ofendido a su mujer.

En cambio, encarecer es 'elevar el precio de algo, hacerlo caro' y 'ponderar, alabar mucho algo'. Por ejemplo: Cómo se encareció el azúcar este año.

Metáforas cotidianas: regadera de teléfono

Hace poco estuve haciendo una codificación de encuestas de mercado para uno de los clientes de la consultora. Era un estudio que habían realizado en México y, por ello, había algunas expresiones locales, típicas de la variante lingüística de ese país.

Así fue como encontré la expresión "regaderas de teléfono". Sabía que en México llamaban "regadera" a lo que en la Argentina, al menos en Buenos Aires, llamamos "ducha" o "flor de la ducha", es decir, ese accesorio de la bañera con forma redonda y orificios en la parte inferior que, empotrado en la pared y conectado a las tuberías de agua corriente de la casa a una altura de dos metros aproximadamente, permite que el agua caiga en forma de lluvia para que uno pueda bañarse.

Pero ¿qué tenía que ver un accesorio del baño con un teléfono? Investigué y descubrí esta metáfora cotidiana, que, debo decir, es de las que más me han gustado en un tiempo largo. Una regadera de teléfono es una regadera o ducha móvil, accesorio que en la Argentina llamamos "duchador". Tiene un caño metálico flexible y largo que permite dirigir el chorro de agua en la dirección deseada. Por su forma, es similar a un teléfono fijo, de los que usan cables. Compruébenlo ustedes, si no.

Regadera de teléfono
Teléfono

Consultorio: ¿Cómo es la aclaración de firma de un corrector literario?

Laura M. nos hace llegar esta consulta para esta sección. Quiere firmar al pie de una corrección de estilo propia, pero no está muy segura de cómo se estila en el medio.

En principio, el mayor inconveniente que tenemos los correctores es que, mientras otros profesionales pueden abreviar sus títulos (por ejemplo, los ingenieros pueden utilizar la abreviatura "Ing."; los licenciados, "Lic."; los contadores públicos, "CP"), los correctores tenemos que escribir el título completo ya que, al menos por ahora, no hay una abreviatura que se haya hecho popular y haya sido aceptada de manera unánime. Así se puede ver en las aclaraciones de firma "Correctora de textos Juana López" o "Corrector literario Alberto Díaz".

Esto puede producir algo de fastidio a la hora de encargar un sello, especialmente si se tiene un nombre largo, pero por el momento es la única alternativa. Habrá que consultar de tanto en tanto la lista de abreviaturas de la Real Academia Española hasta que sea incluida finalmente la correspondiente a "corrector literario" y resolver cuestiones de espacio mediante los procesadores de texto, que permiten ajustar el interletrado y el tamaño de la tipografía.

Por lo general, no se firman las correcciones de estilo como se podría hacer con un texto de autoría propia (con firma y aclaración). Sí puede aclararse al principio o al final del texto quién realizó la corrección, tal como lo hacen las editoriales en los créditos, un caso que, en mi opinión, puede darse solo si varias personas editan el mismo texto (esto es, el autor, uno o varios correctores y el editor o la editora).

Pueden leerse entonces aclaraciones como las que siguen, sin firma:
Corrección ortotipográfica: Marcela Espejo
Corrección de estilo: Facundo Reyes
Corrección de contenido: Verónica Andrea Ruscio
Por último, según la costumbre de la editorial o del cliente que encargó la corrección, puede incluirse una nota (esta vez sí firmada con aclaración de firma) para acompañar el trabajo realizado. De acuerdo con el caso y las especificaciones de la corrección acordadas previamente, la nota puede ser un informe sobre el texto en general o simplemente una nota de derivación.

Homófonos: ¿taza o tasa?

Hace poco me entregaron este volante en la calle y quedé algo impresionada por la cantidad de errores, comenzando por *tazacion, que al estar destacada es lo primero que se lee. El caso es grave porque la cantidad de errores causan aquí un efecto contrario al deseado.


Decía que es contraproducente porque las inmobiliarias se dedican a tasar, vender y alquilar, entre otras actividades, y se supone que al menos saben escribir correctamente las palabras relacionadas con su propia actividad. Además, como trabajan constantemente con domicilios, se supone que saben que la dirección de un lugar es muy importante.

De esta manera, que en el volante figure "tazacion" en lugar del correcto "tasación" y que el nombre de la calle donde está ubicada la inmobiliaria esté mal escrito (escribieron "Baunes" en lugar de "Bauness") parecen desautorizarla en el terreno en el que juega de local. ¿Cómo se puede confiar en una inmobiliaria que no sabe escribir el nombre de una calle? ¿Así redactará un contrato de alquiler? ¿Cómo confiar si no se fijan en los detalles?

Pero la crítica no sirve si no es constructiva. Por eso, el artículo sobre homófonos de hoy es sobre taza y tasa. Ojalá le sirva a esta inmobiliaria para corregir la escritura del volante y mejorar su posicionamiento en el barrio.

Una taza es un recipiente pequeño, por lo común con asa, empleado generalmente para tomar líquidos; es también el receptáculo del retrete.

Una rica y espumosa taza de malta


Una tasa es la determinación del valor o precio de algo, también es un impuesto o tributo exigido por determinados servicios.

Metáforas cotidianas: El canguro

El canguro es un mamífero marsupial muy típico de Australia. Tiene patas grandes preparadas para el salto y una cola larga y musculosa, que usa como apoyo. Es un animal rápido: pueden alcanzar una velocidad de 60 kilómetros por hora. La hembra tiene una bolsa en el vientre, dentro de la cual se encuentran las mamas, que tiene un papel central durante el nacimiento de la cría.

El bebé canguro nace sin estar formado del todo. Al nacer, se arrastra por el vientre de la madre hasta entrar en la bolsa, donde comienza a mamar. Allí completa su desarrollo.



La metáfora cotidiana intervino para que la palabra designara realidades similares, como una prenda de vestir, un arnés para cargar a un pequeño y un oficio. Me referiré en este espacio solamente a las primeras dos.

Entonces un canguro es también una prenda de abrigo corta para el torso, con capucha y un bolsillo grande al frente. La prenda se asemeja al animal por el bolsillo que tiene en la parte delantera, similar a la bolsa del canguro hembra (noten además que "bolsillo" es un derivado de "bolsa"). Esta acepción es la segunda que figura en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) para la palabra canguro.


Con "canguro" se designa también un tipo de arnés que sirve para cargar un bebé en la parte superior del cuerpo, tanto al frente como en la espalda. El pequeño queda en el arnés como en una bolsa, similar a la del animal y es cargado de manera similar también. Y así comprendemos el origen de esta tercera acepción que figura en el DRAE.



Como vemos, la capacidad de las personas de comparar realidades y de crear metáforas no se limita a lo meramente literario. Es uno de los mecanismos que utiliza la lengua para sumar acepciones a una palabra y designar diferentes objetos, situaciones, actividades, atravesados todos por una o varias características en común. Así creamos, casi siempre sin darnos cuenta, nuestras metáforas cotidianas.
2009 Con Letra Clara - Powered by Blogger
Blogger Templates by Deluxe Templates
Wordpress theme by Dirty Blue